PRENSA GAMEA / Vie 10.07.26
Desde el momento en que cruzan las puertas del Refugio Transitorio de la Mujer Alteña, las mujeres víctimas de violencia y sus hijos e hijas son acogidos por un equipo especializado que activa un protocolo de atención integral, con evaluaciones médicas, psicológicas, sociales, nutricionales, legales y pedagógicas para garantizar su protección y recuperación.
El responsable del Refugio de la Mujer, Martín Flores, explicó que el proceso de atención inicia con el registro y la valoración realizada por el área de Trabajo Social, que permite identificar las necesidades de cada usuaria y coordinar la intervención del equipo multidisciplinario.

Posteriormente, las mujeres reciben atención en las áreas de medicina, nutrición, psicología, asesoría legal, enfermería, pedagogía y educación. Además, participan en procesos de capacitación, entre ellos la elaboración de alimentos, con el propósito de fortalecer su autonomía y prepararlas para su reinserción social.
«Cada usuaria es evaluada en las diferentes áreas desde su ingreso y, al momento de egresar, se realiza una nueva valoración para verificar los avances alcanzados durante su proceso de recuperación», señaló Flores.
La atención también contempla a los hijos e hijas que acompañan a sus madres. Los menores de cuatro años son evaluados mediante la Escala de Nelson Ortiz para conocer su desarrollo, mientras que los mayores de cinco años reciben una evaluación pedagógica para identificar su nivel académico y brindar el acompañamiento correspondiente.
